Mientras duermes

Apareces en rojo,
vuelas desde lejos,
patinas entre nieves
pero lloras de placer.

La vida es breve entre paréntesis,
por ello duermes con pesadillas
y con los sueños de pasión.
Eres tú, como antes,
mi niña con su camisón,
mi entrecortado recuerdo.

Y ahí estás como siempre,
permanentemente viva.

Cuando nos quiten la palabra dejaremos de poder amar.
Un poemario desde la liturgia del poderoso deseo de estar.