Él, quien filtra las buenas noticias,
para hacer más grande lo que le rodea.
Él, que llora para dentro lo que iluminó su corazón
y devuelve a las estrellas el amor que perdió.
Por él, levantaría la muralla más inalcansable,
para que se quedara siempre entre nosotros.
Por él, amaría todos los días el recuerdo
de una infancia nunca suficientemente valorada.
Solo él, puede darme la bendición
de mi paso por este mundo.
Solo él, puede decirme ya, adios desde el balcón
de una casa que pronto dejará de ser.
Él. Por él. Solo él.
