Cuando nos quiten la palabra dejaremos de poder amar.
Un poemario desde la liturgia del poderoso deseo de estar.

18/07/11

Como pez en el agua

La noche se hacía luz,
el paseo de la playa intenso,
y los andares se tornaron mojados,
las olas machacaban entre las piernas.

Ella estaba tan cerca de mí,
como pez en el agua,
como el agua cálida,
y su cuerpo empapado de melancólica esperanza.

El ruido de la lluvia en los cuerpos,
el resplandor del faro a lo lejos,
los sentidos y los sabores,
la sal de su vientre ensimismada.

El viento suave de levante
dejaba en un momento el silencio roto,
el vientre, su pecho y el ritmo de los sexos,
cual molinos del aire batiendo en la noche.

La noche se hacía luz,
ella estaba tan cerca de mí,
el ruido de la lluvia en los cuerpos,
el viento suave de levante...