Cuando nos quiten la palabra dejaremos de poder amar.
Un poemario desde la liturgia del poderoso deseo de estar.

25/04/11

El Palmar


La luz corta el horizonte
camina y cabalga hasta cegar la arena.
La playa brilla serena, pero atormentada,
el verano alegra las maneras de ser
y las formas de estar.
Las nubes juegan con los niños,
Luna acaricia el camino,
el viento enmudece los corazones.
Ha llegado, ha vibrado, el sol ocupa ya su reino.