Cuando nos quiten la palabra dejaremos de poder amar.
Un poemario desde la liturgia del poderoso deseo de estar.

27/03/11

Pablo, una luz inquieta, mi Luz

A veces la luz rebota y la sombra se vuelve inquieta, bailarina. La vida es, en muchos casos, esa luz que brilla, desaparece, y retoma su intensidad cuando menos te lo espera. El tiempo es realmente nuestro esclavo y nuestro combustible, cuando Pablo nació hace 20 años, un día como hoy, no tenía ni idea de cuántas cosas iban a pasar, con cuántas luces me iba a deslumbrar. Sin duda él me ha sorprendido, no porque tuviera poca fe en su bondad y en su ordenado saber estar, sino porque él nos ha sorprendido a todos con su inteligencia, su amor invisible, presente en todo momento aunque nada ruidoso ni pegajoso. Él es como mi luz, diría yo, pero no es así, él es, como otras personas a mi alrededor, la Luz, la Luz con mayúsculas, la luz de mi existencia. Pablo siempre Pablo. Felicidades