- Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente, esta pureza en que ando por impuro.
- Si me dieran a elegir, yo no quisiera que las cosas pequeñas enturbiaran los grandes amores, el de los hermanos.
- Si pudiera volver atrás no caminaría por la misma senda, por el camino en que corren los que huyen en el silencio.
- Si robara la luz del alma de mi hermana, jamás volvería a poner ladrillos en el edificio de la confianza, aunque fuesen de oro.
- Si el tiempo avanza y lo hace insoportablemente fugaz y descarado, que queme las vergüenzas de las palabras fáciles.
- Porque si me dieran a elegir, vendería las joyas y las prebendas del paraíso con tal de que nada hubiera pasado.
(Entre Juan Gelman y yo)