Otoño (I), en flor desgastada


[En llamas, en otoños incendiados, 
arde a veces mi corazón,]
Octavio Paz


Parece como si la gota de lluvia fuera flor
y el Otoño, poderoso, hiciera de Jardinero fiel.
Como si el tibio rayo de sol quedara retenido
para que entrara la semilla en el surco.
La flor que perfuma el sudor desgastado,
los olores que impregnan el suelo y la piel.
Ya está aquí con su color más rancio,
con sus tonos, enrabietados en el cielo gris.

Cuando nos quiten la palabra dejaremos de poder amar.
Un poemario desde la liturgia del poderoso deseo de estar.